lunes, 18 de diciembre de 2006

QUIEN ES RYO....




Tiene quizá dieciocho años. De mediana estatura, su rostro es afilado con los pómulos pronunciados, conmovedores, la nariz de aletas algo anchas y el mentón acentuado bajo las mejillas. El pelo, abundante y grueso de muchacho que no se lo peina, la piel portentosamente oscura, el cuerpo alargado, pleno y macizo, de espalda poderosa y alargadas piernas. Es vigoroso y viril a causa de sus proporciones justas. Tiene la sensualidad inocente y la gracia de un muchacho de pueblo. Los ojos son negrísimos, oblicuos y anchos, llenos de dulzura. La mirada atenta todo el tiempo. Cuando sonríe clava sus ojos en los del otro y parece inyectarle toda la belleza de la que está cargado. La dentadura es blanca y luminosa; la boca tiene el mismo resplandor que los ojos. La sonrisa brilla esplendente en sus ojos, penetrante e incontenible, con el aire de un muchachito, como si el hambre, el sueño, la enfermedad, la corrupción, el horror no existiesen o no lo afectasen de manera alguna.
Es fascinante y puro con una gran capacidad para experimentar la felicidad.
Para él el sexo es algo bello, alegre, placentero.
Es libre como lo son los niños.



Un mundo para tí
yo quiero construír,
¡un mundo para tí!.

Sin gentes que sepan tu nombre,
que no haya un lugar que conozcas,
que todas las cosas que mires
te sean extrañas y nuevas,
que nunca te acuerdes de aquél que primero te beso.


Hay un firmamento para Tí,

una manaña que saldrá buscando luz en tu mirada
y es mi amor
¡mi amor por tí!


Con valles y olores a hierba,
con una cancion que sea tuya,
el viento que peina los pinos
será el que acaaricie tu cara
el eco del monte
será un buen amigo para tí.


No, que nadie exista solo yo,
quien adivine tus anhelos
y comprenda los deseos que hay en tí,
tan solo en tí.


UN MUNDO PARA TI
de Armando Manzanero